
05 Abr El amor explicado por la psicología
El amor es un concepto del que todos hablamos. Aparece en canciones, películas, series, obras de teatro…. inunda nuestras vidas. Sin embargo, ¿estamos seguros de saber qué es? Haga la prueba y pregunte a varias personas qué es el amor y qué es un elefante. Comprobará que frente a la unanimidad sobre lo que es un elefante, las opiniones sobre el amor son tan diversas como las personas que opinan. Normalmente hablamos de él en términos muy abstractos, es decir, poco objetivos y medibles. ¿Cómo sabemos que una persona quiere/ama a otra?; ¿Qué tiene que hacer para demostrarlo?; ¿Hay una sola forma de hacerlo?; ¿Es diferente si vive en España o en Japón? Animo al lector a que siga leyendo para dar respuesta a estas y otras preguntas.
¿QUÉ ES EL AMOR? (Y QUÉ NO LO ES)
El amor, lejos de ser algo místico, azaroso, caprichoso e incomprensible, es un fenómeno psicológico pautado y delimitado por nuestro contexto histórico y sociocultural, sin dejar a un lado, evidentemente, la influencia de los factores biológicos. Se puede estudiar y analizar en profundidad de un modo objetivo. Actualmente se hace desde el modelo biopsicosocial que engloba esas tres visiones (psicológico, social y biológico).
¿EXISTEN NORMAS (SOCIALES Y NO) QUE REGULAN EL AMOR?
Si, existen diversas normas sociales que, siendo en su mayoría de carácter implícito, prescriben y determinan cómo, cuándo, dónde, por qué y de quién tenemos que enamorarnos, relacionarnos sexualmente y/o emparejarnos. Estas normas y reglas se nos transmiten durante el proceso de socialización a través de diversos grupos de referencia y pertenencia (familia, amigos, escuela), medios de comunicación (canciones, películas de Hollywood) y un largo etcétera. Nos marcan cómo actuar y qué esperar.
Estas normas se manifiestan en los usos y costumbres amorosos: roles diferentes de género, tabúes emocionales y sexuales (los hombres no lloran, solo las niñas pueden jugar con muñecas), y se perpetúan gracias a la existencia de presiones y sanciones sociales que nos castigan ante la desviación. Desde las críticas, censuras y marginación de familiares y amigos, hasta sanciones económicas y penales por los órganos judiciales. No podemos olvidar que, por ejemplo, los países que tienen reconocido el matrimonio homosexual son minoría.
A medida que interiorizamos las normas nos convertimos en “victimas”, y también en agentes de socialización y control social, presionando a los otros y a nosotros mismos (mediante represión, sentimientos de culpa, etc.). El objetivo final es aceptar la forma normativa de amor. Cabe aclarar que lo normativo es solo lo más habitual y/o común, pero no supone que sea lo mejor. Un ejemplo de ello es el uso, en muchos casos abusivo, que los jóvenes hacen del móvil y de las redes sociales. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que es una conducta habitual en nuestra sociedad, pero esa “normalidad” no supone que el uso que hacen de estos medios tecnológicos sea el más adecuado.
¿CÓMO ES EL AMOR NORMATIVO EN LAS SOCIEDADES OCCIDENTALES ACTUALES?
Más allá de determinados rasgos amorosos supuestamente universales como los besos, lo cierto es que existen diferencias culturales importantes: la monogamia no es universal ni predominante, como tampoco lo son la familia nuclear ni el matrimonio, pero, sobre todo, cambian mucho las normas y costumbres amorosas y sexuales.
CARACTERÍSTICAS DEL AMOR OCCIDENTAL O ROMÁNTICO
La concepción concreta de amor que predomina en nuestra cultura occidental se identifica con el denominado amor romántico o pasional, algunas de cuyas características fundamentales son las siguientes:
ESTILOS AMOROSOS
Los estilos amorosos predominantes serían el Eros (amor romántico: el amor es una experiencia emocional que todo lo puede y lo consume, siendo habitual encontrar el amor a primera vista) y el Manía (amor posesivo: se caracteriza por la existencia de celos y cierta obsesión con el ser amado, así como por ser emocionalmente intenso. Genera dependencia del ser amado y temor al rechazo).
Muy relacionado con lo que acabo de comentar es la vinculación entre amor-sexo-matrimonio. Desvincular estos aspectos o casarse por un amor distinto del tipo Eros no solamente supone la ruptura de normas implícitas que conllevan sanciones sociales como el ostracismo, las críticas o la marginación social, sino que en ocasiones está proscrito incluso a nivel formal o legal. Por ejemplo, es una obligación formal que los españoles que se casan con extranjeros lo hagan por amor, de manera que los jueces tienen potestad para decidir si conceden o no un matrimonio de este tipo después de comprobar que realmente existe amor entre ellos, que tienen intención de convivir o ya conviven, etc.
Monogamia
Tener más de una pareja de manera informal está sancionado socialmente, pero la poligamia (tener varios matrimonios) está prohibida por ley.
PRESIÓN HACIA EL EMPAREJAMIENTO
A determinadas edades, quienes no tienen pareja son tratados con compasión por los demás. Por otra parte, es muy difícil establecer una relación íntima de amistad con otra persona del sexo opuesto: “Pasáis mucho tiempo junto… ¿Seguro que solo sois amigos y no ha pasado nada entre vosotros?”
Libertad (aparente y relativa) en la elección de pareja
Tendemos a emparejarnos con personas similares a nosotros (en cuanto a raza, nivel educativo, nivel socioeconómico, etc). Cuando no lo hacemos sentimos la presión de nuestros grupos de pertenencia (la familia en muchos casos) y de nosotros mismos en ocasiones. “El corazón (instinto biológico) me dice una cosa, pero la cabeza (las normas sociales interiorizadas sobre el enamoramiento) me dicen otra”.
CIERTA DEPENDENCIA (MAYOR O MENOR) HACIA LA PAREJA
Cierta dependencia hacia la pareja tiende a constituir un pilar fundamental en la vida de la persona, compartiendo gran parte de los aspectos de la misma, de manera que se pierde grandes parcelas de libertad. Así, se limitan en gran medida las relaciones con otras personas.
Existen otras características fundamentales del tipo de amor normativo como los denominados “mitos románticos” que trataré en una nuevo artículo.