fobias especificas

Fobias específicas: síntomas, tipos y tratamiento

Los psicólogos utilizamos el término fobias específicas, o simplemente fobias, para describir el miedo intenso y persistente que una persona experimenta ante la presencia o anticipación de determinados objetos o situaciones. Estas situaciones u objetos pueden ser: animales, ambiente natural (tormentas, aguas profundas, oscuridad, alturas), sangre/inyecciones/heridas (SIH) o situaciones específicas (volar en avión, conducir o viajar en coche, túneles, puentes, lugares cerrados, transporte público). La fobia a situaciones sociales e interpersonales no se considera una fobia específica, está conceptualizada como otro tipo de fobia, la llamada fobia social o trastorno de ansiedad social. Para saber más sobre este otro tipo de fobia puedes leer: «Fobia social: el miedo a relacionarse con los demás«.

 

SÍNTOMAS: CÓMO SABER SI TENGO UNA FOBIA ESPECÍFICA

 

Siempre que una persona con una fobia se enfrenta a la situación o cosa temida se produce un incremento notable de la ansiedad. Los niños, a excepción de los adultos que suelen reconocer que su miedo es excesivo o irracional, suelen manifestar la ansiedad con llantos, parálisis, rabietas o aferrándose a otra persona. Es decir, tanto adultos como niños experimentan ansiedad y malestar intensos.

La respuesta más habitual ante ese malestar suele ser evitar o escapar de las situaciones que lo generan. A mayor intensidad, más evitación. Si una persona tiene pánico a montar en avión, evitará a toda costa volar en avión. Muchas veces la evitación no es física, sino mental. Es frecuente que, siguiendo con este ejemplo, personas que por trabajo tienen que volar lo hagan con unas cuentas cervezas o copas de más. Si no sé es consciente del todo de lo que se hace, el miedo se reduce.

Las personas fóbicas pueden temer un posible daño (mordedura, accidente aéreo o de tráfico, ahogarse), pero también pueden estar preocupados y experimentar ansiedad por el miedo a perder el control, marearse, desmayarse, tener un ataque de pánico o hacer el ridículo. En la fobia a los animales es frecuente que la persona no crea que va a ser atacada por un animal, sino que lo que le preocupa es que al aterrorizarse perderá el control y hará el ridículo y/o se hará daño al intentar escapar. Incluso llegan a pensar que les dará un ataque cardiaco.

La etiqueta de fobias especificas aglutina un número considerable de fobias, muchas de las cuales no son iguales ni comparten las mismas características o síntomas. No todas aparecen con la misma edad, tienen el mismo tipo de comienzo o se dan por igual en hombres y mujeres. Tampoco tienen un patrón de respuesta fisiológica igual ni los sujetos que las padecen refieren la misma experiencia emocional subjetiva. Por ejemplo, la fobia a la sangre tiene una peculiaridad que la diferencia del resto. No se suele dar la respuesta o sensación de miedo en la persona, es más frecuente que aparezcan las nauseas y el desvanecimiento o desmayo. O, como pasa en la tripofobia (miedo al mirar o al estar cerca de agujeros juntos) o en la fobia a las serpientes, el sujeto puede experimentar asco y/o repulsión en lugar de miedo.

 

TIPOS DE FOBIAS ESPECÍFICAS

Los tipos de fobias más frecuentes de mayor a menor son: situacional, ambiente natural, SIH (sangre/inyecciones/heridas) y animal.

 

FOBIA A LOS ANIMALES:

Temor o asco a la apariencia física de cierto tipo de animal (tiburones, arañas, serpientes, perro, gatos, insectos voladores…), o a sus movimientos, ruidos emitidos o propiedades táctiles.

 

FOBIAS DEL TIPO SIH:

 

1. FOBIA A LA SANGRE:

A las personas con este tipo de afección les preocupa y evitan hacerse analíticas de sangre, someterse a operaciones e incluso pueden tener dificultades importantes para acudir a la consulta de un médico. Pero además, implica una característica única: la respuesta bifásica.

La respuesta bifásica tiene dos fases. En la primera, la persona experimenta un incremento del ritmo cardiaco y de la presión arterial. La segunda, que se produce a continuación, se caracteriza por un descenso brusco de esos mismos síntomas o parámetros. Es esta doble respuesta del cuerpo la que provoca el desmayo o pérdida total del conocimiento. En el resto de fobias solo se experimenta el primer estadio.

2. FOBIA DENTAL:

Temor a la aguja y al taladro, objetos a los que se suele responder con tensión muscular. La ansiedad suele producir una mayor sensibilidad al dolor. Tampoco son raros los desmayos y, aunque no es única de este tipo de fobia, la sensación de ahogo cuando se introducen objetos en la boca. En casos graves la persona refiere estos síntomas con solo oír, oler o pensar sobre el dentista, o ante estímulos relacionados como lavarse los dientes, llevar cuello alto, abrocharse la camisa a la altura del cuello…

 

FOBIAS DE TIPO AMBIENTAL:

Miedo a sufrir daños en tormentas, al mirar en aguas profundas, en situaciones de oscuridad o en alturas. En esta última fobia también puede aparecer el temer a marearse.

 

FOBIAS SITUACIONALES:

 

1. FOBIA A LOS ESPACIOS CERRADOS (CLAUSTROFOBIA):

No solo es el miedo a asfixiarse (por falta de aire o por bloqueo del acceso de aire entre otros) o a la restricción (no poder moverse, no poder salir de un sitio), sino también a volverse loco, perder el control o tener un ataque de pánico.

2. FOBIA A CONDUCIR:

Los afectados suelen referir que el miedo es a sufrir un accidente de tráfico, a atropellar a alguien, a ser criticados o recriminados, a sufrir lesiones, un infarto o a desmayarse.

3. FOBIA A VOLAR EN AVIÓN:

El miedo no es solo a morir en un accidente aéreo, sino también a no tener el control (estar a merced del piloto), a perder el control (sufrir un infarto, llorar, gritar, desmayarse) y/o a “montar una escena” en público.

4. FOBIAS ESFINTÉRICAS:

Temor a orinar y/o defecar con excesiva frecuencia fuera de casa. Es por ello que estos fóbicos suelen evitar los lugares en los que perciben que es difícil ir al lavabo por temor a mojarse o ensuciarse. Es más frecuente el miedo relacionado con la micción que sobre la defecación.

Cuando el miedo se relacionado con la imposibilidad de orinar o defecar en presencia de otras personas que están al lado o esperando o existe la posibilidad de que entren en el baño, entonces hablamos de un tipo de fobia social y no de una fobia esfintérica.

 

TRATAMIENTO O CÓMO SUPERAR UNA FOBIA ESPECÍFICA

 

Tras muchas investigaciones, a día de hoy se puede afirmar que el tratamiento más eficaz para tratar las fobias específicas es la exposición en vivo (EV) a las situaciones temidas. Dicho tratamiento se engloba dentro de la corriente psicológica cognitivo-conductual y es eficaz para fobias a animales, alturas, lugares cerrados, sangre, inyecciones, aguas profundas, volar, conducir un coche, tormentas, relámpagos, atragantamiento…

Se basa en el siguiente principio: exponerse a una situación u objetivo temido que causa ansiedad hasta llegar a acostumbrarse. La exposición gradual en vivo generalmente es la forma de exposición más efectiva. Existe una modalidad que, para algunas fobias como el miedo a volar, es especialmente útil. La llamada exposición mediante realidad virtual (ERV). Tanto la EV como la ERV tienen un procedimiento que debe ser implementado por un profesional de la psicología.

La exposición debe ser gradual. Se debe empezar por situaciones que generen poca ansiedad e ir aumentando el nivel de ansiedad que producen las situaciones. No es recomendable forzar hasta el punto de sentir un grado de ansiedad inmanejable. Muchas veces se habla del tratamiento o terapia de choque, que consiste en algo así como enfrentarse de golpe y durante mucho tiempo a la situación más temida. Esto no tiene ningún sentido y no es nada recomendable. Los psicólogos lo llamamos inundación y genera más ansiedad, nos sensibiliza.

Si tengo miedo a los perros lo mejor es empezar acercándome a perros lo más pequeños posibles. Poco a poco, y siempre según las indicaciones del psicólogo, iré interactuando con perros de mayor tamaño. ¿Alguien cree que lo mejor para superar una fobia a los perros es meterme una hora en una jaula con 10 perros sin bozal de los catalogados como potencialmente peligrosos? Eso es una inundación, es decir, lo que NO hay que hacer.

Si crees que tú o alguien de tu entorno padece una fobia específica, del tipo que sea, no dudes en contactar con un psicólogo. Solo un profesional de la psicología puede ayudarte a superar este problema y así incrementar tus niveles de bienestar. No poder enfrentar algunas situaciones o hacerlo constantemente con niveles de ansiedad altos no es agradable ni recomendable para nuestra salud. No esperes más, la solución está al alcance de tu mano.



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