02 Mar Sentir celos hacia tu pareja no es estar más enamorado
Sentir celos hacia tu pareja de forma moderada es una respuesta emocional normal, pero sentirlos de manera exagerada y descontrolada lo convierte en algo patológico. Es una señal de que hay algo que no va bien a nivel psicológico. Pero, ¿sabemos por qué sentimos celos?, y si son negativos, ¿qué podemos hacer para superarlos?
Los celos son un sentimiento de temor a perder a una persona querida. Si se producen de forma controlada y en pequeñas dosis son adaptativas, porque nos ayudan a potenciar y cuidar una relación que consideramos importante. Funcionan como un mecanismo de defensa por medio del cual las personas garantizan la permanencia de su pareja y protegen la relación de intromisiones actuales o potenciales. El problema viene cuando son muy intensos y se prolongan en el tiempo, nublando la razón de quien los padece. En este caso estamos frente a una celotipia (celos patológicos).
La percepción, sensación o fantasía de que tal amenaza existe nos lleva a tomar decisiones para eliminarla o disminuirla. Las medidas generadas a partir de los celos varían en un amplio rango, que va desde vigilar a nuestra pareja buscando signos probables de que ha establecido una relación paralela, hasta la violencia física. La rabia, tristeza y humillación, sensaciones también relacionadas con los celos, motivan un comportamiento que típicamente busca el alejamiento del tercero o la prevención de que nuestra pareja abandone su otra relación. Aunque conviene saber que cuanto más seguros nos sintamos de nuestra pareja y de nuestra relación con ella, menos intensos y duraderos serán los celos. La imposibilidad de hacer frente a unos celos patológicos hace aconsejable acudir a un profesional especializado en terapia de pareja para que nos ayude a resolver el problema.
Distintos estudios han puesto en evidencia que aunque la naturaleza de los celos es la misma para ambos sexos, es posible distinguir ciertos elementos diferenciadores. Así, los hombres suelen verse más afectados ante la idea de que su pareja tenga relaciones sexuales con otro («infidelidad sexual»), mientras que las mujeres sufren más cuando se trata de cuestiones que tocan lo que podría denominarse «infidelidad emocional». Esto último hace referencia a una situación en la que la persona dedica tiempo, atención y recursos a otra que no es su pareja, sin que necesariamente exista una relación sexual entre ellas.
La falta de confianza en uno mismo es otra de las variables asociadas a los celos. Las personas inseguras son más propensas a pensar que su pareja puede conocer en cualquier momento a alguien más atractivo que ellas. Del mismo modo, una persona que haya presenciado escenas de celos en sus padres tendrá más predisposición a replicarlas. ¿Por qué? Una gran parte de lo que aprendemos cuando somos niños lo hacemos por el simple hecho de observar lo que hacen o dicen nuestros padres. Son nuestra referencia a seguir, puesto que cuando nacemos no sabemos cómo funciona el mundo. Necesitamos que alguien nos guie. Por último, las personas que han sido traicionadas alguna vez por alguien en quien confiaban es más probable que posteriormente desarrollen una personalidad celosa.
¿Cómo controlar los celos hacia tu pareja?
Aquí se exponen algunos consejos que ayudan a controlar el problema de los celos. Aun así no debemos olvidar que el profesional al que debemos acudir si no sabemos auto-gestionarlos es el psicólogo.
Evita pensamientos destructivos que hacen que el problema de los celos se agrave, e intenta sustituirlos por otros de seguridad y confianza que ayuden a frenarlos. Esfuérzate en ser objetivo y aprende a diferenciar lo que son hechos reales de lo que tu imaginación puede estar manipulando.
Procura ser más tolerante y dejarle su espacio a tu pareja: evita ese impulso irrefrenable que te lleva a estar en todo momento controlando y preguntándole sobre lo que hace y con quien. De esta forma, lo único que vas a conseguir es que se sienta cada vez más agobiada.
Comenta lo que te ocurre a algún amigo de confianza y pídele consejo: los consejos y puntos de vista de otras personas ayudan a analizar lo que nos ocurre de forma objetiva, y a encontrar soluciones que tal vez no se nos habían ocurrido.
Reflexiona sobre lo que te ocurre e intenta aclarar tus ideas: te ayudará a exponer tus sentimientos con sinceridad, a descubrir tus miedos, necesidades, etc.
Evita utilizar amenazas: habla claramente de lo que te ocurre con tu pareja. Evita que la rabia te ciegue e intenta buscar soluciones al problema.
Evita culpabilizar a alguien de lo que te ocurre: procura ser responsable de lo que sientes y no olvides que tus actos dependen de ti. Tú eres la única persona que puede cambiar tu conducta ante lo que estas sintiendo.