
06 Sep Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
CARACTERÍSTICAS DEL TOC
El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno psicológico grave que causa un malestar intenso a la persona que lo padece. No se trata de simples manías o de personas quisquillosas. Va mucho más allá de eso. Tampoco conviene quedarse con la imagen estereotipada que muestra la película “Mejor… imposible”, donde el actor Jack Nicholson interpreta a un hombre con esta patología. Si bien es verdad que muestra de manera bastante acertada hasta qué punto puede afectar y limitar la vida de quien lo sufre.
Se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones. Lo que nos lleva a plantearnos las siguientes dos preguntas:
¿QUÉ ES UNA OBSESIÓN?
Las obsesiones son pensamientos, impulsos o imágenes que la persona no elige tener, aparecen de forma involuntaria. Son difíciles de suprimir o parar y aparecen de forma recurrente. De igual modo, suelen ser percibidas por la persona como irracionales, irreales e incluso absurdas. Sin embargo, generan malestar y sufrimiento, y lo que más importante, condicionan el comportamiento porque se actúa en consecuencia de ellas. El afectado intenta ignorar o suprimir estos pensamientos neutralizándolos con algún otro pensamiento o acto (es decir, realizando una compulsión). Es parecido a una conducta supersticiosa, como cuando la gente sopla una pestaña o toca madera, a pesar de ser consciente que es algo absurdo que no va a cambiar de ningún modo sus vidas, el hecho de no hacerlo genera cierta incomodidad o inquietud.
¿QUÉ ES UNA COMPULSIÓN?
Antes de responder a esta pregunta cabe aclarar que el malestar que generan las obsesiones suele tener forma de ansiedad. Como ya hemos visto («Ansiedad, ¿Qué dice la psicología?«), la ansiedad no es mala por sí sola, sino que es una respuesta del cuerpo que nos ayuda a hacer frente a determinadas amenazas o situaciones. Lo perjudicial es sentir ansiedad de manera muy intensa, durante mucho tiempo y con mucha frecuencia.
Las compulsiones son acciones (lavarse las manos, comprobar que he cerrado la puerta, ordenar o limpiar cosas…) o actos mentales (repetir palabras, contar, rezar…) repetitivos que una persona hace como respuesta a una obsesión. El único objetivo de estos comportamientos es reducir la ansiedad y malestar que producen las obsesiones. Sin embargo, no tienen una conexión realista con lo pensado o imaginado, o puede que sí, pero en ese caso resultan claramente excesivas.
Es muy importante entender que las compulsiones solo reducen el malestar un corto periodo de tiempo. Tras un rato, cuando aparece de nuevo la obsesión, también lo hace la ansiedad. Las compulsiones son la solución y el problema. La solución porque reducen, aunque de manera momentánea, el malestar. El problema porque la persona siempre recurre a ellas para aliviarse, lo que afecta notablemente a su vida ¿Se imagina tener que volver a casa cuando está en el trabajo o en una cita porque no está seguro de haber cerrado bien la puerta de casa o el grifo del baño y le es imposible gestionar la duda e incertidumbre? En el mejor de los casos solo se realiza una comprobación.
TIPOS DE TOC Y EJEMPLOS
Existen distintos tipos de TOC que aparecen con frecuencia. En función de la tipología varían también las compulsiones realizadas. Así, por ejemplo, podemos detectar compulsiones externas (acciones que son visibles como lavarse las manos) o internar (acciones mentales, como darle vueltas y rumiar el mismo pensamiento, plantearse por qué lo tenemos y buscar formas de eliminarlos). Estas últimas se conocen como obsesiones puras.
A continuación describo los TOC más frecuentes y sus compulsiones:
OBSESIONES POR ENFERMEDAD, SUCIEDAD Y CONTAMINACIÓN
En estos tipos de TOC las obsesiones tienen que ver con pensamientos o imágenes relacionadas con la idea de enfermar, contagiarse o contaminarse al entrar en contacto con suciedad, basura o gérmenes. ¿Quién no sentiría ansiedad y malestar si de verdad creyera que por tocar ciertos objetos va a contagiarse y enfermar?, ¿Y si además esa idea le viniera de forma recurrente a la mente? Esto es lo que les pasa a las personas que padecen un TOC.
En estos casos las compulsiones suelen ser de dos tipos: evitar a toda costa las situaciones temidas y adquirir hábitos de lavarse y desinfectarse compulsivamente. Y no, no estamos hablando de lavarse las manos una vez antes de cada comida o tras tocar algo que claramente está sucio o nos mancha. Esa frecuencia hay que multiplicarla por 10, 15… afectando notablemente a la piel y a la rutina diaria.
OBSESIONES SEXUALES
Las obsesiones tienen que ver con pensamientos de índole sexual que se perciben como amenazantes. La persona cree que esos pensamientos pueden llevarle a perder el control o a hacer algo que realmente no desea. Algunos ejemplos son: tener un impulso y desnudarse en público; besar a alguien en contra de su voluntad; imágenes sexuales de personas o prácticas no deseadas; dudas sobre la propia orientación sexual.
Las compulsiones suelen ser cognitivas, es decir, el sujeto intenta eliminar los pensamientos, controlarlos o se cuestiona de manera compulsiva y constante por qué los tiene. Cuando las obsesiones tienen que ver con dudar de la propia orientación sexual, algo que suele ser más frecuente entre hombres heterosexuales, las compulsiones consisten en tener encuentros sexuales con personas del mismo sexo. Se busca salir de dudas para paliar la ansiedad y la incertidumbre. Pero como ya hemos visto, a medio y largo plazo ni una, ni dos, ni tres comprobación son suficientes.
OBSESIONES POR DUDAS PATOLÓGICAS O COMPROBACIÓN
En estos casos el afectado o afectada refiere pensamientos recurrentes e intrusivos sobre haber tenido un descuido o haber cometido un error del tipo: no haber cerrado el gas, dejarse el coche abierto, no cerrar las ventanas o la puerta de casa. Todas estas situaciones generan temor en las personas. Para intentar mitigar ese malestar, realizan acciones compulsivas como revisar una y otra vez la puerta, el coche, el gas, etc.
OBSESIONES POR EL ORDEN SIMÉTRICO
Las obsesiones de este tipo de TOC tienen que ver con la idea de que algo malo pasará si no se tiene todo perfectamente ordenado. La persona ordena compulsivamente todo lo que percibe que no está colocado y ordenado, ya sean utensilios de cocina o del trabajo, libros de las estanterías, ropa o una habitación entera.
TRATAMIENTO PARA EL TOC
Los tratamientos con mayor evidencia científica y más recomendados por los especialistas de la salud mental son dos: la terapia cognitivo-conductual y algunos psicofármacos (recetados por psiquiatras), o ambos. Una vez más, la psicología es la mejor opción para tratar un trastorno mental. Los psicólogos especializados en este tipo de terapia utilizamos técnicas de exposición con prevención de respuesta para el TOC. La tasa de éxito si estas técnicas son aplicadas por un profesional cualificado es muy alta.
Si cree que usted o algún conocido sufre este problema póngase en contacto con un psicólogo. La solución está al alcance de sus manos. No espera más y empiece a sentirse bien.